WASHINGTON.– El gobierno de Estados Unidos puso en marcha la operación militar “Lanza del Sur”, una ofensiva dirigida por el Comando Sur con el objetivo de enfrentar a grupos vinculados al narcotráfico que operan en aguas del Caribe y el Pacífico. Según autoridades estadounidenses, la estrategia busca frenar rutas marítimas utilizadas para el tráfico de drogas hacia su territorio y “proteger el hemisferio occidental” de organizaciones criminales.
La ofensiva incluye el despliegue de un grupo de ataque encabezado por un portaaviones, además de buques de escolta y aeronaves, lo que representa un incremento notable de la presencia militar estadounidense en la región. De acuerdo con reportes oficiales, desde septiembre se han realizado más de 20 acciones letales contra embarcaciones sospechosas de transportar cargamentos ilícitos.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que la misión es parte de una política para impedir que organizaciones criminales sigan expandiendo su influencia en el continente, al asegurar que estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad regional.
La iniciativa también genera expectativas sobre su impacto en las relaciones diplomáticas con países latinoamericanos, pues la operación podría marcar un cambio en la cooperación regional en materia de seguridad y en la forma en que Estados Unidos enfrenta las redes transnacionales de narcotráfico.






















