LONDRES.- Ozzy Osbourne, ícono indiscutible del heavy metal y vocalista original de Black Sabbath, falleció a los 76 años. La noticia fue confirmada por su familia este lunes, marcando el final de una era para el rock.
Conocido como el “Príncipe de las Tinieblas”, Osbourne alcanzó la fama mundial como el alma de Black Sabbath, agrupación que redefinió el sonido del metal con discos como Paranoid, Master of Reality y Black Sabbath. Su carrera se mantuvo vigente por más de cinco décadas, desafiando los límites del género y de la propia resistencia humana.
Durante años, parecía inmortal. Sobrevivió a décadas de abuso de drogas y alcohol, protagonizó polémicas memorables —como el infame mordisco a un murciélago en pleno concierto— y fue parte de uno de los matrimonios más intensamente públicos del entretenimiento, con Sharon Osbourne.
En sus últimos años, su salud se deterioró significativamente. Tras un accidente en cuatrimoto en 2003, una caída en 2019 y el diagnóstico de Parkinson ese mismo año, su vida se volvió más privada. Aun así, no dejó la música. En 2022 lanzó Patient Number 9, disco que le valió el Grammy al Mejor Álbum de Rock en 2023.
Nacido en Birmingham, Inglaterra, en una familia trabajadora, John Michael Osbourne tuvo una infancia difícil marcada por el bullying, la pobreza y un breve paso por prisión. Abandonó la escuela a los 15 años y encontró en la música su vía de escape. Junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward formó Black Sabbath, banda que muchos consideran pionera del heavy metal.






















