WASHINGTON.- El presidente Donald Trump notificó formalmente al Congreso que Estados Unidos está “en guerra” con los principales cárteles de droga en el hemisferio occidental, lo que incluye a México.
Esta declaración expande de manera inédita su poder para usar la fuerza militar donde y cuando lo desee, incluso contra personas que no representen una amenaza inmediata o detenerlas indefinidamente.
“Es una expansión mayor y sin precedente del uso de los militares”, advirtió Adam Isacson, del Washington Office on Latin America (WOLA). Señaló que países productores y de tránsito, como México, podrían convertirse en escenarios de batalla.
El New York Times reportó que Trump informó al Congreso que Estados Unidos está en un “conflicto armado activo” con los cárteles, a los que la Casa Blanca recién clasificó como organizaciones terroristas.
El aviso llega tras ataques de drones estadounidenses contra lanchas venezolanas en el Caribe, presuntamente vinculadas al narcotráfico. Legisladores y expertos cuestionan la falta de pruebas y de justificación legal.
La nueva determinación otorga a las fuerzas armadas la capacidad de realizar acciones letales en cualquier parte del mundo bajo el argumento de “autodefensa”. Expertos advierten que no se define claramente quiénes son los enemigos ni cómo se identifican.
“Un cultivador de coca, alguien que vende combustible o un habitante de una comunidad controlada por el crimen organizado, ¿será considerado combatiente?”, planteó Isacson. La ambigüedad, alertó, aumenta el riesgo de muertes de civiles.
Otros especialistas subrayan que los cárteles no son grupos terroristas, sino organizaciones comerciales que buscan lucro. Aseguran que el problema debería abordarse como un asunto económico y de control del mercado.






















