CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes el “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”, una estrategia integral que busca atender las causas de la violencia en el estado tras el asesinato del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el pasado 1 de noviembre.
Según comentó la primera mandataria, a partir de esta semana, su gabinete recorrerá comunidades y municipios de la entidad para hablar con distintas voces de la sociedad (pueblos originarios, mujeres, jóvenes, víctimas, sectores productivos, entre otros) para recoger propuestas y, así, poder construir el plan “desde abajo” y presentarlo formalmente a finales de esta semana o a inicios de la próxima.
Tras dos días de protestas, continúan los reclamos de justicia en varias localidades de Michoacán tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, que se suma a una ola de violencia que afecta al estado del suroeste de México.
Las manifestaciones comenzaron el domingo en Morelia, capital estatal, bajo el lema “Ya basta de abusos y omisiones”. El acto derivó en disturbios y algunas personas irrumpieron en el Palacio de Gobierno. Autoridades locales confirmaron la detención de ocho personas.
La promesa de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de que no habrá impunidad por el caso no aplacó los reclamos: el lunes, manifestantes quemaron el palacio municipal de Apatzingán, una de las zonas más afectadas por el crimen organizado, y donde hace unas semanas fue hallado el cuerpo de un empresario citrícola que había denunciado amenazas de grupos delictivos.
El Ayuntamiento de Apatzingán compartió imágenes de los daños e indicó que condena “enérgicamente” los “actos de violencia”. En un comunicado, afirmó que los responsables tienen objetivos “alejados de la verdadera construcción de paz”.
En tanto, en Uruapan, se mantienen los reclamos contra las autoridades. “Manzo vive, la lucha sigue”, coreó un grupo de manifestantes reunidos en el centro de la ciudad. Posteriormente, individuos vandalizaron obras de una estación del teleférico y la policía respondió con gases lacrimógenos.
El domingo, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, fue recibido con abucheos de indignación en el velatorio de Manzo y tuvo que retirarse a los pocos minutos. La indignación persiste en una región acostumbrada a callar por temor a las consecuencias.
Aunque no hay una convocatoria oficial en la ciudad para nuevas protestas, las manifestaciones espontáneas continúan ocurriendo y continúa el clima de tensión.
En Morelia, donde el lunes hubo nuevos choques entre manifestantes y policías, con consignas contra el partido de gobierno Morena, estudiantes universitarios llaman a una marcha este martes contra la impunidad y en reclamo por los detenidos en la ciudad.
La Fiscalía General de Michoacán informó a CNN que el lunes hubo otros tres detenidos y que emitirá un nuevo comunicado sobre la situación jurídica.






















