CDMX.– El pleno del Senado aprobó en lo general la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el respaldo de Morena, sus aliados y Movimiento Ciudadano. La reforma fue avalada con 77 votos a favor y 30 en contra, y ahora será turnada a la Cámara de Diputados.
Aunque se introdujeron cambios al proyecto original, las bancadas del PAN y PRI mantuvieron su rechazo al considerar que persisten disposiciones que facilitan la censura y la vigilancia sin controles judiciales. Entre los puntos más controvertidos está la autorización para la geolocalización en tiempo real de todos los teléfonos celulares sin orden judicial, así como la posibilidad de suspender transmisiones de radio y televisión por supuestas violaciones a los derechos de las audiencias.
La iniciativa también contempla la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), como nuevo órgano regulador del sector. A su vez, se establece la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), como órgano técnico desconcentrado con facultades para emitir lineamientos y resolver controversias.
Uno de los cambios que logró consenso fue la eliminación del artículo 109, que facultaba al gobierno para bloquear temporalmente plataformas digitales. No obstante, se mantiene el artículo 209, fracción IX, que permite a la Secretaría de Gobernación suspender de manera precautoria la transmisión de publicidad de gobiernos extranjeros, excepto en contenidos culturales, turísticos o deportivos.
Durante el debate, el senador panista Ricardo Anaya calificó la reforma como una amenaza a la libertad de expresión, señalando que “le pone una pistola en la cabeza a los medios” para que no publiquen lo que incomoda al régimen. Por su parte, Alejandro Moreno, del PRI, acusó que la ley representa un paso hacia un régimen autoritario, “una guía de bolsillo para controlar la vida y la palabra de los ciudadanos”.
Desde Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales defendió las modificaciones al dictamen, afirmando que se redujeron significativamente las facultades unilaterales que inicialmente se otorgaban a la ATDT. En tanto, el morenista Javier Corral afirmó que la reforma garantiza el derecho universal de acceso a internet y elimina cualquier vestigio de censura previa.
Pese a los cuestionamientos, el dictamen avanza hacia la Cámara baja, donde continuará la discusión de una de las reformas estructurales más polémicas del sexenio.






















