CDMX.- El gobierno de Estados Unidos suspendió nuevamente el ingreso de ganado mexicano por un brote del gusano barrenador del ganado, tras confirmar un nuevo caso en el municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz. La medida, anunciada por el Departamento de Agricultura estadounidense, revierte la reapertura parcial de algunos puntos de entrada como Agua Prieta, Sonora, apenas dos días después de haber sido habilitados.
El gusano barrenador, provocado por la mosca Cochliomyia hominivorax, representa una amenaza grave para la sanidad animal, ya que sus larvas se alimentan de carne viva, causando lesiones severas y potencialmente mortales al ganado.
Actualmente, las autoridades sanitarias mexicanas han reportado 337 animales infectados, de un total de más de 2,200 casos acumulados desde noviembre de 2024. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) ha reforzado las acciones de contención mediante la liberación de moscas estériles, una técnica biológica utilizada históricamente para erradicar la plaga.
La presidenta Claudia Sheinbaum consideró la decisión de Estados Unidos como “totalmente exagerada”, argumentando que México está cumpliendo con todos los protocolos sanitarios y que la situación en Veracruz está siendo atendida con rigor técnico. Aseguró que se espera una disminución sustancial de casos en las próximas dos semanas.
Por su parte, el director del SENASICA detalló que se ha logrado una reducción del 18.5 por ciento en los casos activos desde finales de junio. Además, destacó la cooperación bilateral en la producción y liberación masiva de moscas estériles, que se lleva a cabo en instalaciones especializadas en Chiapas y Texas.
La reanudación del comercio ganadero dependerá de las evaluaciones epidemiológicas conjuntas entre autoridades mexicanas y estadounidenses. Mientras tanto, ganaderos en México han expresado preocupación por las pérdidas económicas acumuladas, que se estiman en varios cientos de millones de pesos desde la primera suspensión en mayo.
El cierre fronterizo por razones sanitarias pone nuevamente a prueba la coordinación binacional ante emergencias fitosanitarias, así como la capacidad de ambos gobiernos para equilibrar el comercio agropecuario con la protección de la salud animal.






















