#Columna: LA COLUMNA | ¿Y QUÉ HARÁ FONATUR EN LA ERA MORENA? (Por Gerardo García)

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La Columna

Gerardo García
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¿Y qué hará Fonatur en la era Morena?

Quienes le conocen desde tiempo atrás no le consideran un mal funcionario. Aquellos que de cerca colaboraron con él hace unas dos décadas, en el sexenio de Leandro Rovirosa Wade como gobernador de Tabasco, incluso después, encargado él de la creación y construcción del proyecto urbanístico, Tabasco 2000, que le dio orden y sentido urbano a la capital tabasqueña, le reconocen talento y constancia.

Un arquitecto, Rogelio Jiménez Pons, que será el director del Fondo Nacional del Turismo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Un personaje reconocido en su región y que goza de las confianzas de su paisano, el virtual presidente electo, que tendrá que encargarse de un organismo, Fonatur, bastante maltrecho en sus finanzas y con múltiples retos. Más allá que su principal encomienda, así lo ha dicho el virtual secretario de Turismo, Miguel Torruco, y él mismo, en corto, a personajes de la industria que se han sentado ya a platicar con él, la construcción del Tren Maya, que aún no se ha definido su trazo, pero que de acuerdo a Andrés Manuel López Obrador, conectaría la Riviera Maya, en Quintana Roo, con las ruinas de Palenque en Chiapas, pasando por Yucatán y Campeche.

Hasta ahí vamos bien.

El asunto es que más allá de la viabilidad del Tren Maya, su financiamiento y la complejidad de su puesta en marcha, el arquitecto Jiménez Pons tendrá en Fonatur muchos otros temas de resolución inmediata, aunque su misión sea la construcción del tren. De lo contrario, Fonatur va a reventar.

Este organismo, que despachará, según los designios del virtual presidente electo, en el municipio de Bahía de Banderas, en la frontera entre Jalisco y Nayarit, tiene serios problemas y frentes abiertos. Si bien es cierto que en este sexenio se le trató de dar viabilidad financiera, luego de la crisis de endeudamiento en que cayó en el sexenio de Felipe Calderón, en el que se usó a la constructora de Fonatur lo mismo para construir hospitales públicos que estadios para los Juegos Centroamericanos, el endeudamiento no está resuelto. Sin ingresos propios, con la mayor parte de su reserva territorial ya vendida, y con proyectos en marcha como Playa Espíritu, el presupuesto que recibe de parte de la Federación está comprometido con su gasto corriente, el servicio de la deuda y poca parte destinada a Litibú y el mantenimiento de los Centros Integralmente Planeados. No tienen más dinero,
Ni tendrán.

¿Qué va a hacer Rogelio Jiménez Pons con Malecón Tajamar en Cancún?

Qué hará cuando tome posesión en Fonatur y le llegue una ola de demandas de los inversionistas que compraron al Estado Mexicano –no a una administración o a una persona- terrenos que hoy no pueden ser aprovechados en buena medida por las omisiones y errores cometidos en Fonatur.

Acaso les dirá que entiendan, que él está encargado del Tren Maya.

Hay múltiples retos en esta dependencia. Terminar Playa Espíritu en Sinaloa, por ejemplo. Huatulco requiere de múltiples inversiones y de intervención de Fonatur.

Incluso un destino maduro, como Cancún, requiere de la participación del organismo para el mantenimiento de la zona hotelera. La más importante del país.

Así que el arquitecto Jiménez Pons bien hará en no concentrarse en el Tren Maya. O de lo contrario Fonatur se va a derrumbar.

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