CDMX.- Durante una gira de trabajo por Baja California, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que su gobierno no aceptará ningún acuerdo comercial que afecte el bienestar del pueblo mexicano, en respuesta al reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posible imposición de aranceles del 30% a productos mexicanos a partir de agosto.
“Vamos a llegar a un acuerdo con el Gobierno de los Estados Unidos, pero es muy importante que todas y todos los mexicanos sepan que nunca vamos a negociar nada que vaya en contra del pueblo de México”, expresó Sheinbaum ante medios locales.
Trump anunció esta semana que planea imponer aranceles recíprocos del 30% a diversos países, incluido México, así como una tarifa del 50% al cobre. A pesar de ello, el mandatario estadounidense declaró estar dispuesto a negociar una posible reducción de esas medidas.
En ese contexto, la presidenta Sheinbaum reiteró su compromiso con la soberanía económica del país, subrayando que cualquier acuerdo internacional deberá anteponer los intereses de las y los mexicanos.
Las declaraciones se producen en un momento de creciente tensión comercial entre ambas naciones, justo cuando México se mantiene como uno de los principales socios estratégicos de Estados Unidos en materia comercial, logística y de manufactura.
“TRATO INJUSTO”
En un comunicado conjunto, las secretarías (ministerios) de Relaciones Exteriores y Economía detallaron que desde el 11 de julio una delegación mexicana estableció “una mesa de trabajo permanente binacional” para desahogar temas como seguridad, migración y economía, ocasión en la que se les informó de las nuevas tarifas, que forman parte de “un cambio profundo en la política comercial de Estados Unidos”.
“Mencionamos en la mesa que era un trato injusto y que no estábamos de acuerdo”, indicaron las secretarías. Ante ello, se acordó “que la primer gran tarea” de la mesa sería tener “una alternativa que permita proteger empresas y empleos en ambos lados de la frontera” antes de la fecha de la imposición de los aranceles. “Es decir, México ya está en negociaciones”, zanjaron.






















