CDMX.- En 1995 y 1998, el ahora expresidente, Andrés Manuel López Obrador, y la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, denunciaron presuntas irregularidades cometidas por Hernán Bermúdez Requena, extitular de Seguridad en Tabasco en el gobierno de Adán Augusto López y actualmente señalado por tener presuntos vínculos con el grupo criminal “La Barredora”.
De acuerdo con los archivos del Diario de Yucatán, mientras AMLO y Sansores militaban en el PRD descubrieron un caso en el que Bermúdez Requena “fue ligado a una supuesta red desvío de recursos que operaba para el entonces gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo Pintado. Luego, la ahora gobernadora de Campeche, asoció a Bermúdez Requena con una banda criminal que operaba en el sureste”.
Según información del archivo megateca del diario, en noviembre de 1995, López Obrador, entonces presidente nacional del PRD, anunció una demanda penal ante la Procuraduría de Tabasco contra el priista Roberto Madrazo por el delito de peculado, debido a que no sometió a concurso la compra de equipo de seguridad en la Quinta Gijalva y habría inflado los costos.
Dichas adquisiciones se realizaron por conducto del entonces director del penal de Villahermosa, Hernán Bermúdez Requena.
A esto se suma que en 1998, la entonces senadora por el PRD, Layda Sansores, mostró documentos en los que señalaba que el exgobernador de Tabasco, Manuel Gurría Ordóñez, instaló dos centros de espionaje a cargo de Hernán Bermúdez Requena, quien también fue director de Seguridad Pública en ese gobierno.
Según la denuncia, en Chiapas, Yucatán, Veracruz, Quintana Roo, Tabasco, Michoacán y Campeche había una supuesta red de al menos 22 centros de espionaje montados por el Centro de Investigación y Seguridad Nacional y por los respectivos gobiernos estatales.
En otro caso, el 30 de diciembre de 1998 Diario de Yucatán publicó que la senadora Layda Sansores informó que la Procuraduría General de la República (PGR) intervendría en las investigaciones sobre “una peligrosa banda criminal que opera en el sureste, presuntamente dirigida por altos jefes policiacos de Campeche y Tabasco”.
En ese momento, los directores de la Policía Judicial en Campeche y Tabasco, eran Carlos Méndez Hebert y Enoc Cruz García, ambos señalados como supuestos “jefes” de esa banda criminal y según el reporte, habrían iniciado actividades delictivas en enero de 1992, al lado de Bermúdez Requena.
En septiembre de 1996, el Diario de Yucatán también publicó que según denuncias grabadas desde el Centro de Readaptación Social de Villahermosa, el exgobernador Manuel Gurría Ordóñez presuntamente protegía a una banda dedicada al secuestro, narcotráfico, robo de autos y falsificación de dólares y pesos, cuyo supuesto líder era el exprocurador Jaime Lastra Bastar y Bermúdez Requena les daba protección, quien además estaba acusado de vender celdas en el penal que dirigía.






















