WASHINGTON.- En un encuentro sin precedentes con los más altos mandos militares del país, el expresidente Donald Trump defendió su polémico despliegue de tropas en diversas ciudades estadounidenses, argumentando que se enfrenta a una “invasión interior” de extranjeros.
Durante la reunión, Trump se dirigió extensamente a los líderes castrenses, refiriéndose a una supuesta “guerra desde dentro” y vinculando esta amenaza a los elevados índices de criminalidad en urbes como San Francisco, Chicago, Nueva York y Los Ángeles. Los altos mandos escucharon en silencio mientras el mandatario exponía su postura.
El expresidente responsabilizó a los “demócratas radicales de izquierda” de convertir estas ciudades en “lugares muy inseguros”, reiterando su intención de continuar utilizando al ejército para hacer cumplir la ley, a pesar de las críticas y el debate legal que sugiere que esto podría violar normas constitucionales sobre el uso de las fuerzas armadas en territorio nacional.
Sus declaraciones se dan días después de que se anunciara el despliegue de tropas federales en Portland, Oregón. Sin embargo, el gobierno estatal ha respondido interponiendo un recurso legal para frenar dicha intervención.






















