CDMX.- Un grupo de investigadores liderado por el astrofísico Avi Loeb de Harvard acaba de prender fuego a la comunidad científica con una idea que parece sacada de una película: el objeto interestelar 3I/ATLAS podría ser una nave extraterrestre con propósitos no tan amistosos.
El estudio, publicado el 16 de julio en el sitio arXiv, plantea que este cuerpo celeste, que viaja a más de 209 mil kilómetros por hora en dirección al Sol, presenta una trayectoria atípica: pasa cerca de varios planetas, incluyendo Júpiter, Marte y Venus. Para los autores, ese comportamiento lo convierte en un candidato serio a ser una sonda artificial lanzada desde otro sistema estelar.
Loeb y su equipo van más allá: creen que 3I/ATLAS podría usar su punto más cercano al Sol en noviembre como “cobertura” para desplegar dispositivos sin que los telescopios terrestres los detecten. Una jugada digna de una misión encubierta.
¿Y la comunidad científica? No todos están convencidos. Astrónomos como Samantha Lawler lo consideran una hipótesis exagerada y aseguran que el objeto probablemente sea un cometa común, aunque proveniente de otro rincón del universo. Incluso el mismo Loeb admite que la explicación natural es la más probable… pero no descarta lo otro.
Lo cierto es que el estudio ha sido criticado por falta de rigor y por fomentar el sensacionalismo. Aun así, el equipo de Loeb insiste en que su propuesta es “verificable”, y no tan descabellada como muchos creen.
Por ahora, 3I/ATLAS sigue su curso mientras el mundo debate si es un simple trozo de hielo estelar o el primer saludo (¿encubierto?) de una civilización lejana.






















