CDMX.- La liberación de casetas en todo el país por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) es una medida de protesta pacífica concebida para exhibir que “nada está resuelto” en las negociaciones con el gobierno federal, declaró Pedro Hernández, secretario general de la sección 9.
“Es nuestro regalo de Buen Fin. De aquí hasta Acapulco están liberadas las casetas (…) para que la gente transite como debería ser en un país que no debería cobrar peaje porque las carreteras se construyen con los impuestos de los trabajadores y este gobierno construye carreteras y se las entrega a los concesionarios en un negocio millonario”, dijo el líder desde la caseta de Tlalpan con salida a Morelos en la CDMX.
A tres horas de protesta, aseguró que abrir los puntos carreteros es también una forma de diálogo directo con la ciudadanía que transita por esas rutas ya que “permitir el paso libre por unas horas evidencia que la infraestructura pública no debería funcionar bajo lógicas de negocio que no benefician a quienes las pagan”.
Hernández denunció que, pese al discurso de “diálogo permanente” de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), la CNTE fue recibida con cercos policiales, gases y escudos cuando intentó avanzar hacia Palacio Nacional.
Afirmó que este contraste entre el mensaje institucional y el trato en campo demuestra la falta de voluntad para resolver las exigencias del magisterio. Por ello, insistió en que su movilización es legítima, responde a reclamos vigentes y continuará hasta alcanzar acuerdos concretos.
Hernández reportó que desde las 8 de la mañana la medida de liberar casetas se extendió hacia los tramos rumbo a Acapulco que se integran por Paso Morelos, Palo Blanco y La Venta. En San Marcos también se aplicó paso libre hacia Puebla, mientras que en Chalco se abrió la circulación para quienes se dirigen al Valle de México.






















