CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum desmintió categóricamente la existencia de un acuerdo entre México y la DEA, como aseguró esa agencia con el llamado “Proyecto Portero”. La mandataria explicó que el único vínculo reciente se limitó a un taller para policías en Texas y precisó que el verdadero convenio de cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos aún está por concretarse, bajo principios de soberanía, confianza mutua y respeto territorial.
“Estados Unidos debe explicar cómo fue trasladado Ismael ‘El Mayo’ Zambada a su territorio, y cualquier declaración de narcotraficantes debe estar respaldada en pruebas sólidas”, advirtió Sheinbaum. Recordó el precedente del caso del general Salvador Cienfuegos, cuando la justicia estadounidense difundió acusaciones sin sustento, y subrayó que México no permitirá filtraciones que pongan en entredicho su soberanía.
Deportación de Julio César Chávez Jr.
En la misma conferencia, la presidenta confirmó la deportación desde Estados Unidos del exboxeador Julio César Chávez Jr., quien enfrenta en México una orden de aprehensión por delincuencia organizada. Sheinbaum informó que solicitó al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, dar puntual seguimiento al proceso judicial en curso.
Reforma judicial y agenda legislativa
Respecto al Poder Judicial, Sheinbaum celebró la última sesión de la Suprema Corte como “el fin de una era de nepotismo y amiguismo”. Aseguró que a partir del 1 de septiembre se abrirá una nueva etapa con la entrada en vigor de la reforma judicial.
En cuanto a su encuentro con Adán Augusto López y Ricardo Monreal, aclaró que no se discutió el caso del exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena. Los temas de la reunión se centraron en la Ley de Amparo, la Ley de Aduanas, la reforma judicial, la reforma electoral y el paquete económico.
Política exterior y no intervención
En el plano internacional, la mandataria rechazó el despliegue de buques militares estadounidenses cerca de Venezuela y reiteró que la política mexicana seguirá guiada por los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos. “Los conflictos deben resolverse mediante el diálogo”, sostuvo.






















