CDMX.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este miércoles su propuesta de reforma electoral ante la sociedad y líderes partidistas. La iniciativa busca reducir el costo de la política, fortalecer el vínculo entre representantes y ciudadanos, y modificar aspectos centrales del sistema electoral vigente.
La reforma se estructura en varios ejes principales, con cambios en la integración de los poderes legislativos y en la forma en que se organizan y financian los procesos comiciales.
Uno de los puntos más relevantes es la eliminación de las listas plurinominales en el Senado. Con ello se plantea que la Cámara alta pase de tener 128 a 96 senadores, distribuidos entre quienes resulten electos por mayoría relativa y por primera minoría, según los resultados de las votaciones. La intención es que la representación sea más directa y vinculada con los electores.
En la Cámara de Diputados, la propuesta mantiene las 500 diputaciones actuales, pero plantea que todas sean electas directamente por voto ciudadano, sin listas cerradas definidas por dirigencias partidistas. Se conserva la combinación de diputaciones por mayoría relativa y por representación proporcional, pero con criterios revisados para priorizar el voto directo de la ciudadanía.
Otro componente central de la iniciativa es una reducción de hasta 25% del gasto electoral. Ese recorte abarcaría tanto el financiamiento de los partidos políticos como los recursos operativos destinados a la organización de elecciones. Para lograrlo, se contemplan medidas como la reducción de sueldos y bonos en los organismos electorales, la eliminación de duplicidades administrativas y la disminución del número de regidurías en algunos municipios.
La reforma también propone fortalecer los mecanismos de fiscalización de recursos de partidos y candidatos, prohibir aportaciones en efectivo y regular el uso de herramientas digitales y de inteligencia artificial en las campañas, con el fin de prevenir prácticas de manipulación y el uso de bots en redes sociales.
Asimismo, se plantea facilitar el voto de mexicanos residentes en el extranjero y agilizar los cómputos distritales al término de la jornada electoral, con la finalidad de dar mayor certeza y rapidez en los resultados.
La presidenta Sheinbaum ha defendido que estas modificaciones no buscan instaurar un “partido de Estado” ni eliminar por completo la representación proporcional, sino acercar más a los representantes con quienes los eligieron y hacer más eficiente el gasto público en materia electoral.






















