LA HABANA.- Miguel Díaz-Canel encabezó este sábado un acto en la Tribuna Antiimperialista de La Habana, donde pronunció un encendido discurso en defensa del régimen de Nicolás Maduro, detenido horas antes junto a su esposa, Cilia Flores, durante una operación militar de Estados Unidos en territorio venezolano.
La convocatoria, organizada de urgencia por el régimen cubano, reunió a militantes del Partido Comunista, estudiantes y trabajadores movilizados por organizaciones oficialistas, en una manifestación que el Gobierno calificó como una respuesta de solidaridad revolucionaria ante la captura del líder chavista.
Díaz-Canel, visiblemente exaltado, calificó la incursión estadounidense como un acto de “terrorismo de Estado”, una actuación “cobarde, criminal y alevosa” que culmina con un presidente latinoamericano “secuestrado”.
En su discurso, cargado de retórica fidelista y martiana, el gobernante cubano aseguró que Washington pretende “imponer el neofascismo en el mundo” bajo el mandato de Donald Trump.
“La Tierra de Bolívar es sagrada, y un ataque a sus hijos es un ataque a todos los hijos dignos de Nuestra América”, exclamó Díaz-Canel, entre vítores de “¡Patria o muerte!” de los asistentes.
En tono beligerante, el gobernante cubano prometió que Cuba “no dejará sola a Venezuela”. Aseguró que él, y el pueblo cubano, están dispuestos a “dar su propia sangre y hasta su propia vida” por defender al aliado sudamericano, “pero a un precio muy caro”, advirtió.






















