CDMX.- Los gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron un acuerdo para reforzar el combate al tráfico ilegal de drogas con la puesta en marcha del Proyecto Portero, iniciativa encabezada por la Administración para el Control de Drogas (DEA) y enfocada en desmantelar a los llamados “guardianes” de los cárteles, considerados pieza clave en el control de los corredores de contrabando a lo largo de la frontera.
De acuerdo con el gobierno estadounidense, estos operadores son esenciales para las organizaciones criminales, pues dirigen el flujo de fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia territorio norteamericano, mientras garantizan el ingreso de armas de fuego y grandes cantidades de efectivo hacia México.
“El centrarse específicamente en ellos, la DEA y sus socios están golpeando el corazón del mando y control de los cárteles”, señaló la agencia antidrogas en un comunicado, al precisar que el proyecto contará también con el respaldo del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés).
Según la DEA, la integración de este grupo permitirá alinear operaciones de fuerzas del orden, inteligencia, defensa y fiscalías, a fin de aplicar todas las capacidades de Estados Unidos contra las redes criminales.
El Proyecto Portero incluirá además un programa de formación y colaboración en un centro de inteligencia ubicado en la frontera, donde investigadores mexicanos trabajarán de manera conjunta con agentes estadounidenses, fiscales y funcionarios especializados.
Al presentar la iniciativa, el director de la DEA, Terrance Cole, subrayó que se busca actuar “codo con codo con nuestros socios mexicanos” y garantizó que el gobierno de Estados Unidos desplegará toda su fuerza contra el crimen organizado.
“Se trata de un primer paso audaz en una nueva era de aplicación de la ley transfronteriza, y lo perseguiremos sin descanso hasta que estas organizaciones violentas sean desmanteladas”, advirtió.






















