Cuba vive una de sus jornadas más críticas en décadas. Mientras un apagón eléctrico nacional dejó este lunes a la isla totalmente a oscuras, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó desde la Casa Blanca que sería “un gran honor” para su gobierno “tomar o liberar Cuba”, al tiempo que reportes del New York Times señalan que Washington exige la salida del presidente Miguel Díaz-Canel y de dirigentes del Partido Comunista como condición para avanzar en cualquier negociación con La Habana.
Las declaraciones de Trump se produjeron hoy en medio del deterioro acelerado de la situación política y económica en la isla. El mandatario estadounidense describió a Cuba como “una nación muy debilitada” y sostuvo que su gobierno podría actuar para cambiar el rumbo del país.

“Tomar Cuba sería un gran honor. Tomar Cuba de alguna forma, ya sea liberarla o hacer lo que sea necesario”, dijo el presidente ante la prensa en Washington, al referirse a la grave crisis que atraviesa el régimen cubano.
Trump también aseguró que el gobierno cubano atraviesa uno de sus momentos más frágiles y que Washington mantiene contactos indirectos con La Habana, advirtiendo que Estados Unidos está dispuesto a intervenir políticamente en el futuro de la isla si la situación continúa deteriorándose.
En paralelo, reportes del New York Times citados por medios internacionales indican que la administración estadounidense habría transmitido a negociadores cubanos una condición central para avanzar en conversaciones: la salida del poder de Miguel Díaz-Canel, así como la destitución de varios dirigentes históricos del Partido Comunista y la liberación de presos políticos.
Según esas versiones, Washington considera que sin un cambio real en la cúpula del régimen no habrá avances significativos en el proceso de negociación entre ambos países.
Todo esto ocurre mientras Cuba enfrenta una nueva crisis energética sin precedentes recientes. Este lunes un apagón masivo afectó prácticamente a todo el país, profundizando una situación que ya venía marcada por cortes eléctricos diarios que, según reportes locales, se extienden entre 12 y hasta 20 horas en varias regiones de la isla.

La falta de combustible, el deterioro del sistema eléctrico y el colapso de la generación energética mantienen a millones de cubanos en medio de largos apagones, escasez de alimentos y servicios básicos, en un escenario que ha generado protestas y creciente tensión social.
En este contexto, las declaraciones de Trump y las presiones diplomáticas de Washington se producen cuando el gobierno de Díaz-Canel enfrenta una de las etapas más frágiles desde el triunfo de la Revolución, con una economía colapsada, una crisis energética persistente y crecientes cuestionamientos internos y externos sobre la viabilidad del régimen.




















