CDMX.- El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), decretó este jueves la intervención gerencial temporal de dos instituciones financieras mexicanas: CIBanco e Intercam Banco, con el objetivo de salvaguardar los intereses de ahorradores y acreedores, luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos las acusara ayer de participar en operaciones de “lavado” de dinero vinculadas al tráfico de fentanilo.
La decisión del regulador se ampara en el artículo 129 de la Ley de Instituciones de Crédito, y supone la sustitución de los órganos de administración y representación legal de los bancos intervenidos. Según el comunicado oficial, la medida busca garantizar la estabilidad, integridad y correcto funcionamiento del sistema financiero mexicano, en un contexto de creciente presión internacional.
La intervención ocurre pocas horas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum declarara públicamente -durante su conferencia matutina de hoy- que no existían pruebas de los señalamientos emitidos por el gobierno estadounidense.
“No hay pruebas, son dichos. Si hay pruebas, se actúa. No hay impunidad, no importa quién sea”, afirmó la mandataria al ser cuestionada por periodistas en la “mañanera”.
Apenas ayer, la Secretaría de Hacienda había solicitado formalmente a las autoridades estadounidenses que proporcionaran información concreta que permitiera sustentar las acusaciones contra CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa, esta última también señalada por el Tesoro de EU, aunque no ha sido intervenida hasta el momento.
No obstante, este mismo jueves, la CNBV y la SHCP actuaron con rapidez y anunciaron la intervención de dos de las tres instituciones señaladas. Esta acción sugiere que el Gobierno mexicano recibió información adicional en las últimas horas, posiblemente por parte de la Red de Control de Delitos Financieros del Tesoro de EU (FinCEN), que motivó la activación del procedimiento interno.
De acuerdo con las autoridades mexicanas, las instituciones financieras intervenidas continuarán operando bajo supervisión, mientras se realiza una revisión exhaustiva de sus operaciones. Ambas entidades, por su parte, han negado categóricamente los señalamientos y aseguraron que seguirán colaborando con las autoridades.
Por su parte, la Asociación de Bancos de México (ABM) emitió un posicionamiento defendiendo la solidez del sistema financiero mexicano y respaldando las acciones de las autoridades para preservar la confianza y transparencia del sector.
Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente si la información requerida por México a Estados Unidos fue finalmente entregada. Sin embargo, la celeridad con la que se tomó la decisión de intervenir refuerza la hipótesis de que el Gobierno mexicano ya tuvo acceso a datos sensibles o pruebas relevantes que obligaron a actuar.
Este caso marca un momento delicado en la relación bilateral en materia de cooperación financiera y combate al crimen organizado, así como un fuerte mensaje del Gobierno de Sheinbaum de que no se tolerarán irregularidades dentro del sistema bancario nacional, independientemente del origen de las denuncias.


























