LONDRES.- Si bien Europa no está unida en absoluto sobre cómo abordar la conducta de Israel en Gaza, el paquete de sanciones propuesto por la Comisión Europea el miércoles es la última señal de que Tel Aviv se enfrenta a una oposición que va mucho más allá de las simples promesas de protección de los derechos humanos.
“Todos coincidimos en que la situación en Gaza sigue yendo por mal camino”, declaró Kaja Kallas, la principal diplomática de la UE. “Debemos aprovechar las herramientas a nuestra disposición para presionar al gobierno israelí a que cambie de rumbo”.
Una de esas herramientas es anular el acceso preferencial al mercado europeo del que disfrutan actualmente los productos israelíes en virtud de un acuerdo con la UE. Esto significaría que las exportaciones israelíes quedarían sujetas a los mismos aranceles que se aplican a los productos importados de cualquier otro país con el que la UE no tenga un acuerdo de libre comercio.
La Comisión justifica esta medida afirmando que Tel Aviv ha violado los términos del acuerdo, en concreto la cláusula que establece que el acuerdo se basa en el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos.
En concreto, alegó como motivos para esta medida el “rápido deterioro de la situación humanitaria en Gaza tras la intervención militar de Israel, el bloqueo de la ayuda humanitaria, la intensificación de las operaciones militares y la decisión de las autoridades israelíes de impulsar el plan de asentamientos en la denominada zona E1 de Cisjordania, lo que socava aún más la solución de dos Estados”.
Las sanciones propuestas van más allá de las medidas que, en efecto, imponen aranceles a Israel.
La Comisión también tiene en la mira a dos “ministros extremistas”, concretamente el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, así como a los “colonos violentos”.
Como era de esperar, Israel criticó las sanciones propuestas y afirmó que tomaría represalias.
“Las recomendaciones del colegio de comisionados, encabezado por la presidenta von der Leyen, están moral y políticamente distorsionadas, y es de esperar que no se adopten como ha ocurrido hasta ahora”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar. Las medidas contra Israel perjudicarán los propios intereses de Europa. Israel seguirá luchando, con la ayuda de sus aliados europeos, contra los intentos de perjudicarlo mientras se encuentra en medio de una guerra existencial. Las medidas contra Israel recibirán la respuesta correspondiente, y esperamos no vernos obligados a tomarlas.
Al anunciar las sanciones propuestas, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, también dejó claro que la UE está comprometida a poner fin al sufrimiento en Gaza y a encontrar la manera de instaurar la paz en la región (aunque no de la forma que Israel desea).






















