CANCÚN.— El Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza emitió una sentencia contundente contra el Tren Maya, al determinar que el megaproyecto ha provocado daños graves, permanentes e irreversibles en los ecosistemas del sureste mexicano, configurando un caso de ecocidio y etnocidio.
De acuerdo con la resolución, el Tribunal responsabiliza al gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por la violación de los derechos de la naturaleza y de los derechos colectivos del pueblo maya, al permitir la construcción y operación del proyecto ferroviario sin garantizar la protección ambiental ni el consentimiento libre e informado de las comunidades originarias.
Durante 2025, el organismo internacional realizó inspecciones en los tramos 5, 6 y 7 del Tren Maya, donde constató deforestación masiva, fragmentación del territorio, pérdida de hábitats, alteración de los flujos hidrológicos y afectaciones a especies protegidas. También documentó impactos sociales, como la disrupción cultural y el despojo de tierras.
El Tribunal advirtió que la expansión del turismo masivo y el crecimiento del negocio de carga asociados al tren podrían agravar los daños ambientales y sociales, e instó al Estado mexicano a asumir su responsabilidad, reparar los daños y adoptar medidas inmediatas para proteger los ecosistemas y los derechos de los pueblos mayas.
Cabe recordar que, en septiembre, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el desmonte de 259.5 hectáreas de selva para la construcción de la Terminal Multimodal Cancún, una obra que ocupará 261.8 hectáreas —el 99.13% sujetas a remoción de vegetación— y que afectará a 12 especies protegidas de aves, reptiles y anfibios.
Con esta resolución, el Tribunal reafirma su postura de que el Tren Maya vulnera los principios de justicia ecológica y cultural, y llama a frenar su expansión mientras se evalúan alternativas sostenibles y se garantizan los derechos de las comunidades locales.






















