CDMX.- El Gobierno federal analiza la posibilidad de mantener, reducir o suspender los envíos de petróleo a Cuba, en medio de crecientes preocupaciones dentro de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre eventuales represalias por parte de Estados Unidos, de acuerdo con fuentes cercanas a las conversaciones internas.
La revisión ocurre en un contexto de alta tensión regional, luego de que Estados Unidos bloqueó en diciembre el traslado de petróleo venezolano hacia Cuba y tras la reciente captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, hechos que frenaron los suministros energéticos desde ese país. Ante este escenario, México se convirtió en el principal proveedor de petróleo para la isla caribeña, que enfrenta una severa crisis energética con apagones generalizados.
El papel de México como abastecedor clave de Cuba ha generado atención directa desde Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado públicamente su postura contra cualquier apoyo energético o financiero a la isla, señalando que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba”, en declaraciones difundidas a inicios de enero.
Aunque la presidenta Sheinbaum ha sostenido de manera pública que los envíos de petróleo a Cuba continuarán al tratarse de contratos de largo plazo y de una acción considerada como ayuda internacional, fuentes de alto nivel del Gobierno mexicano confirmaron que la política se encuentra bajo revisión interna, ante el riesgo de deteriorar la relación bilateral con Estados Unidos.
Este análisis se da mientras México participa en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y busca demostrar a Washington avances en el combate al crimen organizado, al tiempo que rechaza cualquier intervención militar extranjera en su territorio.
De acuerdo con las fuentes consultadas, aún no existe una decisión definitiva sobre el futuro de los envíos de crudo a Cuba, y entre las opciones consideradas se encuentran una suspensión total, una reducción gradual o la continuidad del suministro.
Por su parte, la Presidencia de la República reiteró que México ha mantenido históricamente una postura solidaria con el pueblo cubano y subrayó que tanto el envío de petróleo como los acuerdos de cooperación médica con la isla responden a decisiones soberanas del Estado mexicano.
Desde Estados Unidos, un funcionario de la Casa Blanca reafirmó la postura del presidente Trump, al señalar que Cuba enfrenta una crisis derivada de sus propias decisiones y reiteró que no habrá respaldo energético o financiero desde países aliados.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una postura oficial sobre la posible revisión de la política mexicana de suministro energético.






















