La Auditoría Superior de la Federación (ASF) identificó al Tren Maya como el proyecto con la mayor concentración de presunto daño patrimonial en la revisión de la Cuenta Pública 2023, de acuerdo con los resultados más recientes de fiscalización.
Según el órgano auditor, dentro de las observaciones realizadas al sector turismo, la mayor parte de los montos por aclarar corresponden a distintos tramos de este proyecto ferroviario. En conjunto, las irregularidades detectadas suman miles de millones de pesos que aún deben ser solventados por las instancias responsables.
Entre los segmentos con mayores montos observados se encuentra el Tramo 1, que conecta Palenque con Escárcega, donde se reportan más de mil millones de pesos pendientes de aclaración. También destaca el Tramo 4, de Izamal a Cancún, con varios cientos de millones de pesos observados.
La ASF detalló que las inconsistencias incluyen falta de documentación comprobatoria, pagos en exceso, conceptos no ejecutados conforme a contrato y deficiencias en la supervisión de obras. Además, promovió procedimientos de responsabilidad administrativa contra servidores públicos involucrados y emitió recomendaciones para fortalecer los mecanismos de control.
En el caso del Tramo 5 Sur, también se señalaron debilidades en el desempeño y en el cumplimiento de disposiciones ambientales. En este contexto, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha sido mencionada en procesos de inspección relacionados con impactos ecológicos en la zona.
Aunque las observaciones de la ASF no implican automáticamente un daño definitivo al erario, sí representan montos que deberán ser aclarados o reintegrados. El proceso de solventación continúa abierto, mientras el proyecto ferroviario, considerado una de las obras emblemáticas del gobierno federal, sigue bajo revisión en materia financiera y ambiental.






















