WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que la nueva dirigencia de Irán, instaurada tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, ha solicitado entablar conversaciones con Washington y que él ha aceptado sostener ese diálogo.
En una entrevista telefónica concedida a la revista The Atlantic desde su residencia en Mar-a-Lago, el mandatario afirmó que su gobierno está dispuesto a iniciar contactos con Teherán.
“Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos. Tendrían que haberlo hecho antes. Deberían de haber cedido antes en algo que es muy práctico y fácil. Han esperado demasiado”, declaró.
Cuestionado sobre cuándo podrían concretarse esas conversaciones, si este mismo día o en las próximas horas, Trump evitó dar detalles. “No puedo decirle eso”, respondió, al tiempo que recordó que algunos de los representantes iraníes involucrados en negociaciones previas murieron durante los recientes bombardeos estadounidenses e israelíes.
“La mayoría de esa gente ya no está. Algunos de los que estábamos tratando ya no están porque ha sido grande. Ha sido un gran golpe”, sostuvo. “Deberían de haberlo hecho antes. Se han pasado de listos”, añadió.
El mandatario también fue interrogado sobre la duración de la campaña de bombardeos iniciada el sábado y si esta podría influir en la voluntad de la oposición interna para derrocar al Gobierno iraní. “Tengo que estudiar la situación cuando pase. No se puede contestar a esa pregunta”, argumentó.
No obstante, expresó su confianza en que podría producirse un levantamiento contra la República Islámica con resultados favorables para la oposición. Mencionó celebraciones en las calles de Irán, así como manifestaciones de apoyo de emigrados iraníes en ciudades como Nueva York y Los Ángeles.
Finalmente, manifestó su satisfacción por la reacción del pueblo iraní, aunque reconoció el riesgo que enfrenta la población en medio de los ataques. “Saben que es muy peligroso. Saben que les he dicho que se queden todos en sus lugares. Creo que es un lugar muy peligroso ahora mismo”, indicó. “La gente está gritando en las calles con alegría, pero al mismo tiempo están cayendo muchas bombas”, concluyó.






















