WASHINGTON.- Donald Trump no supo responder con claridad por qué México, Brasil y Colombia no estuvieron en la cumbre del Escudo de las Américas. “Creo que fueron invitados. Tal vez no vinieron”, dijo ante la prensa, antes de agregar, con su estilo característico, que se lleva “muy bien con todos ellos”.
La coalición no fue diseñada para reunir a los países más importantes de la región, sino a los más afines ideológicamente: Milei, Bukele, Noboa. Gobiernos que han abrazado la agenda de Trump, cooperado en deportaciones y tomado distancia de China. Mientras que México ha mantenido la cooperación con Estados Unidos sin adoptar una política de alineación formal.
Con Claudia Sheinbaum, Trump afirma tener buena relación, aunque durante la cumbre del Escudo de las Américas la imitó ante los líderes asistentes, recreando una escena en la que la presidenta le suplica que no envíe tropas a México. También aprovechó el evento para burlarse del español, declarando que no iba a aprender “su maldito idioma”. Sheinbaum no respondió a las burlas, pero fue clara sobre el fondo del asunto: “Orgullosamente seguimos diciendo que no”, dijo el lunes en Palacio Nacional.
La Casa Blanca fue más directa con el caso colombiano: Gustavo Petro no fue invitado. La portavoz Karoline Leavitt explicó que Washington no ve “el nivel de cooperación” necesario por parte de Bogotá. La relación entre Trump y Petro ha sido una montaña rusa: acusaciones de vínculos con el narco, sanciones, y una reunión en febrero que pareció suavizar las cosas, aunque no lo suficiente para conseguir una silla en Miami.





















