COZUMEL.- José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras ser captado disfrutando de un hotel de lujo en Cozumel.
Las imágenes, difundidas en redes sociales, muestran al primogénito del exmandatario relajándose en la piscina del Hotel Presidente InterContinental Cozumel Resort & Spa, acompañado de uno de sus hijos, mientras su esposa, Carolyn Adams, permanece en un camastro. La escena, cotidiana en apariencia, tomó relevancia por el contexto político que rodea a la familia.
El video, que habría sido grabado durante el arranque del periodo vacacional de Semana Santa, detonó nuevamente críticas por el contraste entre este estilo de vida y la narrativa de austeridad que caracterizó al sexenio pasado.
No se trata de un caso aislado. En distintas ocasiones, López Beltrán ha sido señalado por el uso de vehículos de alta gama, prendas de marcas exclusivas y viajes que suelen hacerse virales, alimentando un debate constante en torno a su perfil público.
Aunque él mismo ha sostenido que se dedica a actividades empresariales y no ocupa cargos en el gobierno, su cercanía con el poder político mantiene bajo escrutinio cada una de sus apariciones públicas, especialmente cuando estas se vinculan con signos de lujo.





















