El ex gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, estaría en condiciones de abandonar el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (Ceferepsi), en Morelos, luego de que un juez presuntamente lo absolviera del delito de delincuencia organizada, uno de los cargos que impedían cualquier posibilidad de enfrentar su proceso fuera de prisión.
Fuentes cercanas al caso señalaron que, tras quedar sin efecto dicha acusación, la defensa del ex mandatario inició las gestiones para solicitar la sustitución de la medida cautelar y permitir que continúe el proceso que aún enfrenta por operaciones con recursos de procedencia ilícita, delito conocido como lavado de dinero.
EL ÚNICO DELITO VIGENTE
A diferencia de la delincuencia organizada, el delito de lavado de dinero permite que el imputado pueda enfrentar el proceso bajo medidas cautelares distintas a la prisión preventiva, entre ellas el resguardo domiciliario con supervisión de las autoridades y el uso de dispositivos de localización electrónica.
De acuerdo con la información disponible, Borge Angulo se encuentra actualmente sometido a evaluaciones médicas en Morelos como parte de los procedimientos previos a un eventual traslado.
En caso de concretarse el cambio de medida cautelar, el exgobernador podría trasladarse a Cozumel para permanecer bajo prisión domiciliaria mientras continúa el proceso judicial federal.
CASI NUEVE AÑOS DESPUÉS
Roberto Borge fue detenido el 4 de junio de 2017 en Panamá cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Francia. Posteriormente fue extraditado a México en enero de 2018 para enfrentar diversas acusaciones federales y estatales relacionadas con presuntos actos de corrupción durante su administración (2011-2016).
Entre los señalamientos más relevantes figuraron la venta irregular de terrenos pertenecientes a la reserva territorial del estado a familiares y presuntos prestanombres a precios muy por debajo de su valor real, así como presuntos desvíos de recursos públicos a través de la empresa VIP Servicios Aéreos Ejecutivos (VIP Saesa).
A esos casos se sumaron procesos por peculado, desempeño irregular de la función pública y aprovechamiento ilícito del poder.
Según las versiones conocidas hasta ahora, la acusación por lavado de dinero sería el único proceso penal federal que permanece vigente en contra del ex mandatario quintanarroense.
De confirmarse la resolución judicial, Borge se convertiría en el segundo ex gobernador de Quintana Roo en enfrentar un proceso bajo prisión domiciliaria, después de Mario Villanueva Madrid.


















