CDMX.- Estados Unidos decidió no renovar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y, en su lugar, realizará revisiones anuales al acuerdo comercial, informó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, una medida que podría generar incertidumbre para las empresas que integran las cadenas de suministro de Norteamérica.
De acuerdo con Greer, la administración del presidente Donald Trump considera que el tratado presenta problemas importantes y requiere modificaciones antes de respaldar una extensión de largo plazo.
“Creemos que existen problemas importantes”, declaró el funcionario en una entrevista con Bloomberg News, al señalar que son necesarios diversos cambios para corregir los desequilibrios comerciales entre los tres países.
Durante su segundo mandato, Trump manifestó su inconformidad con el T-MEC al considerar que el acuerdo protegía una parte importante del comercio de los aranceles que buscaba imponer y que no contribuía de manera suficiente a reducir los déficits comerciales de Estados Unidos con México y Canadá.
En los días previos al 1 de julio, fecha clave para el mecanismo de revisión del tratado, el mandatario estadounidense incrementó la presión al asegurar que su país estaría mejor sin el acuerdo. Sin embargo, especialistas consideran que una eventual salida enfrentaría obstáculos debido al respaldo bipartidista que el T-MEC mantiene en el Congreso estadounidense, aunque algunos legisladores y sindicatos han planteado la necesidad de fortalecer sus disposiciones.
Pese a la decisión de no renovarlo de manera anticipada, el T-MEC continuará vigente durante la próxima década, salvo que alguno de los tres países decida retirarse formalmente.
No obstante, la determinación de sustituir una renovación de largo plazo por revisiones anuales abre la posibilidad de negociaciones constantes sobre las reglas que rigen el comercio regional, incluidos temas relacionados con las cadenas de suministro y los aranceles que benefician a sectores como el automotriz, el agrícola y el energético.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la decisión de Washington no implica el fin del T-MEC, ya que el tratado permanecerá vigente hasta 2036 conforme a lo establecido en el propio acuerdo. Explicó que, si Estados Unidos no respalda una prórroga por otros 16 años, se activa un periodo de revisiones anuales, sin que ello signifique la cancelación automática del pacto comercial.
La mandataria recordó que México y Canadá ya manifestaron su intención de extender la vigencia del tratado y sostuvo que el T-MEC sigue siendo benéfico para las tres economías de Norteamérica, por lo que confió en que las negociaciones continúen durante el proceso de revisión.


















