TEHERÁN.- El conflicto entre Estados Unidos e Irán registró una nueva escalada este domingo, luego de que Washington lanzara otra ronda de bombardeos contra objetivos militares iraníes en respuesta al ataque de Teherán contra un buque que transitaba por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
Como respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) anunció el cierre del estrecho de Ormuz “hasta nuevo aviso” y advirtió que no permitirá el tránsito de embarcaciones mientras continúe la presencia e intervención militar estadounidense en la región. La organización afirmó que un buque fue obligado a detenerse tras ignorar reiteradas advertencias sobre una ruta que calificó como no autorizada.
La Guardia Revolucionaria también informó del lanzamiento de misiles y drones contra objetivos vinculados a Estados Unidos y sus aliados en Jordania, Catar, Kuwait, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, en represalia por los bombardeos estadounidenses. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó que la nueva ofensiva alcanzó alrededor de 140 objetivos militares iraníes.
La nueva crisis ocurre días después de que tres petroleros fueran atacados en el estrecho de Ormuz, hechos que desencadenaron un intercambio de acciones militares entre ambos países y aumentaron la tensión en una región estratégica para el suministro energético mundial.
En medio de la escalada, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que “la era de los acuerdos unilaterales ha terminado”, en referencia al deterioro de las relaciones con Washington y al colapso de los intentos recientes por reducir las tensiones.

















