CIUDAD DE MÉXICO.- La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, informó que frente a las costas de Quintana Roo actualmente navegan alrededor de 90 mil toneladas de sargazo, de las cuales unas 9 mil toneladas llegan diariamente a las playas, por lo que el Gobierno de México busca incrementar la recolección de la macroalga en altamar para reducir su impacto ambiental.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, la funcionaria calificó la situación como “gravísima” y explicó que la meta es pasar de recolectar alrededor de 2 mil 500 toneladas a unas 6 mil toneladas diarias antes de que el sargazo toque tierra.
Bárcena señaló que, una vez en las playas, la macroalga se descompone y genera ácido sulfhídrico, un gas tóxico que representa riesgos para el ambiente y la salud, por lo que destacó la importancia de retirarla en el mar con el apoyo de embarcaciones de la Secretaría de Marina, incluida una que opera actualmente y otra que será trasladada desde el Pacífico.
Como parte de la estrategia, anunció que se impulsa la creación de un parque de economía circular en Puerto Morelos para aprovechar el sargazo como materia prima en la elaboración de diversos productos.
Indicó que varias empresas ya manifestaron su interés en participar en el proyecto para producir biomasa, energía y artículos como sandalias y cosméticos a partir de la macroalga.
La titular de Semarnat destacó además el trabajo que realiza la empresa Carbonwave en Puerto Morelos, donde opera una planta que transforma el sargazo recolectado por la Marina en biofertilizante, producto que actualmente se exporta a Estados Unidos y cuyo modelo se busca replicar en otros puntos de Quintana Roo.
Asimismo, hizo un llamado al sector hotelero para sumarse a la recolección del sargazo en altamar, con el objetivo de evitar que llegue a las playas y promover que la macroalga sea considerada un recurso aprovechable y no un residuo.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el principal desafío es contar con suficientes embarcaciones e infraestructura para capturar el sargazo antes de que alcance la costa, aunque coincidió en que su aprovechamiento para generar biomasa, materiales de construcción y otros productos representa una oportunidad para impulsar la economía circular.


















