Katmandú.- Las inundaciones provocadas por el colapso de un glaciar en la región del Himalaya dejaron al menos 939 personas muertas en Nepal, mientras los equipos de rescate intensificaron la búsqueda de cientos de trabajadores que podrían permanecer atrapados en túneles de proyectos hidroeléctricos.
De acuerdo con la autoridad de gestión de desastres de Nepal, 3 mil 925 personas continúan desaparecidas en el país, entre ellas 592 extranjeros. En China, las autoridades reportaron 16 fallecidos y 546 desaparecidos, por lo que el saldo conjunto de la tragedia supera los 950 muertos y 4 mil 400 desaparecidos.
Las labores de rescate se concentran principalmente en los distritos de Rasuwa y Nuwakot, donde la fuerza de las inundaciones arrasó con instalaciones hidroeléctricas y dejó túneles bloqueados por toneladas de lodo, rocas y escombros.
Autoridades estiman que cientos de trabajadores podrían permanecer atrapados en estos túneles. La lista de personas desaparecidas vinculadas con proyectos hidroeléctricos llegó a incluir a 933 trabajadores, aunque posteriormente se redujo a 639 conforme algunos fueron localizados o lograron ponerse a salvo.
Equipos especializados de Nepal, con apoyo de expertos de China e India, utilizan excavadoras, cámaras, iluminación y explosivos controlados para intentar abrir paso hacia las zonas bloqueadas. En algunos puntos ya fueron recuperados cuerpos, aunque las condiciones del terreno continúan dificultando las operaciones.
La emergencia ocurrió el pasado 26 de agosto y fue atribuida al colapso de un glaciar, que provocó una avalancha de agua, hielo, rocas y lodo a través de comunidades ubicadas en la frontera entre Nepal y China.
Además de las pérdidas humanas, la catástrofe destruyó carreteras, puentes, viviendas e infraestructura energética, dejando comunidades aisladas. La Cruz Roja estima que más de 90 mil personas resultaron afectadas por el desastre.
Mientras las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate, familiares de las personas desaparecidas mantienen la esperanza de encontrar sobrevivientes, aunque el paso de los días y las condiciones dentro de los túneles complican cada vez más las posibilidades de localizarlos con vida.























