CIUDAD DE MÉXICO.- Mónica Gámez, esposa del contralmirante Fernando Farías Laguna, expresó su preocupación por la seguridad del exmando naval, quien enfrenta un proceso judicial por su presunta participación en una red de huachicol fiscal.
En declaraciones previas a la reanudación de la audiencia de su esposo, Gámez aseguró que teme por su vida y relató que durante una visita al penal del Altiplano lo encontró molesto y frustrado ante la posibilidad de ser vinculado a proceso.
Farías Laguna permanece recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, luego de ser trasladado a México desde Argentina, donde fue detenido en abril pasado.
La Fiscalía General de la República (FGR) lo acusa de presuntamente formar parte de una estructura dedicada al contrabando de combustibles, además de imputarle delitos como delincuencia organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita, tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito.
Gámez también afirmó que su esposo enfrenta problemas de salud, entre ellos padecimientos cardiacos, ansiedad y dificultades para dormir, situación que, dijo, incrementa su preocupación por las condiciones en las que se encuentra.
La esposa del contraalmirante señaló además que recibió una amenaza a través del abogado de Farías Laguna para que dejara de conceder entrevistas sobre el caso.
Definen situación jurídica
La audiencia de Farías Laguna se reanudó este miércoles y se lleva a cabo a puerta cerrada mediante videoconferencia desde el penal del Altiplano.
Durante la diligencia, el juez deberá determinar si existen elementos suficientes para vincularlo a proceso por los delitos que le atribuye la FGR.
Mientras avanza el procedimiento judicial, la esposa del exmando naval mantiene sus señalamientos sobre el riesgo que, asegura, enfrenta su marido dentro del proceso.















