La empresa recibió el contrato para suministrar materiales de las elecciones locales de ese año, entre ellos urnas, mamparas y paquetería electoral. La contratación quedó bajo señalamientos por faltantes documentales detectados en una revisión de la Auditoría Superior del Estado de Puebla.
Comercializadora JVLY también fue señalada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por posibles irregularidades en operaciones distintas con el INE, durante la gestión de Guadalupe Taddei. En ese caso, la fiscalización identificó observaciones por 63.2 millones de pesos relacionadas con servicios de producción y distribución de materiales para simulacros electorales.
Los dos contratos corresponden a operaciones diferentes y las observaciones de auditoría no constituyen, por sí mismas, una resolución definitiva sobre responsabilidades personales de Cruz García.
La funcionaria asumió la presidencia provisional del INE el 27 de octubre, tras la renuncia de Taddei. Ante los cuestionamientos sobre su gestión en Puebla, manifestó estar dispuesta a que las autoridades revisen su actuación y sostuvo que no tiene nada que ocultar.
Los señalamientos se suman a la controversia por las contrataciones de Comercializadora JVLY con organismos electorales. Las autoridades fiscalizadoras deberán determinar si las aclaraciones y la documentación disponible permiten solventar las observaciones o si existen elementos para fincar responsabilidades.






















