CIUDAD DE MÉXICO, 2 de noviembre de 2026.- Una eventual derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos podría aumentar la presión del presidente Donald Trump sobre México, particularmente en materia comercial y de seguridad, ante un escenario político que complicaría su agenda interna.
De acuerdo con un reporte de Reforma, la pérdida de la mayoría republicana en el Congreso no necesariamente llevaría al mandatario estadounidense a moderar su postura hacia México; incluso podría recurrir con mayor intensidad a sus facultades ejecutivas para impulsar decisiones que no dependan de la aprobación legislativa.
En ese contexto, el exsecretario de Economía y negociador del T-MEC, Ildefonso Guajardo, advirtió que México no debe asumir que un triunfo demócrata mejorará automáticamente la relación bilateral. Señaló que Trump conservaría atribuciones para tomar decisiones comerciales y que una derrota republicana podría generar mayor incertidumbre para el país.
Las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y una parte del Senado. Si los demócratas obtienen el control de una o ambas cámaras, podrán intensificar la supervisión del gobierno, bloquear iniciativas y frenar nombramientos; sin embargo, el presidente conservará el poder de veto y diversas facultades ejecutivas.
Por su parte, la Casa Blanca ha preparado alternativas para mantener su agenda mediante acciones presidenciales en áreas como aranceles, migración y gasto federal, ante la posibilidad de que los demócratas recuperen el control legislativo.
Para México, el escenario representa un desafío en las negociaciones comerciales con Washington y en la relación bilateral, particularmente ante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Fuentes: Reforma, El Financiero y Reuters.






















