LA HABANA.- Un día después de anunciar un indulto masivo, el gobierno de Cuba comenzó este viernes la excarcelación de los primeros reclusos, en un proceso que beneficiará a más de 2 mil personas y que ya genera cuestionamientos sobre si incluirá a presos políticos.
Los primeros liberados salieron de una prisión al este de La Habana, algunos entre muestras de alegría y otros con mayor serenidad, portando documentos que acreditaban su indulto. De acuerdo con reportes periodísticos, los excarcelados en esta primera fase cumplían condenas por delitos comunes como robo o soborno.
La medida forma parte de un indulto que alcanza a 2,010 presos, considerado el mayor en una década y que el gobierno cubano ha calificado como un “gesto humanitario y soberano”, en el contexto de la Semana Santa.
Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre cuántos de los beneficiados corresponden a casos políticos. Organizaciones internacionales han señalado que en las cárceles cubanas permanecen cientos de personas detenidas por motivos políticos, aunque hasta ahora no se ha confirmado la liberación de alguno de ellos.
El gobierno de la isla no ha divulgado la identidad ni el perfil de los excarcelados, como ha ocurrido en procesos similares en años anteriores, lo que ha generado críticas por la falta de transparencia.
El indulto se produce en medio de un contexto de negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, así como de presiones internacionales en materia de derechos humanos. Autoridades estadounidenses han señalado que siguen de cerca el proceso y han insistido en la liberación de presos políticos.
Cabe recordar que esta es la segunda liberación relevante en semanas recientes, luego de que en marzo fueran excarceladas 51 personas como parte de un proceso mediado por el Vaticano.
El proceso actual, el más amplio desde 2015, mantiene la atención internacional sobre la isla, mientras continúan las dudas sobre el alcance real de la medida y su impacto en la situación de derechos humanos en Cuba.





















