TEHERÁN.- El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, negó este lunes que haya ninguna negociación con Estados Unidos y atribuyó elanuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la inminencia de un acuerdo con Teherán a un intento de manipular el precio del petróleo.
“No ha habido ninguna negociación con Estados Unidos. Utilizan las noticias falsas para manipular los mercados financieros y del petróleo y salir así del atolladero en el que están atrapados Estados Unidos e Israel”, afirmó en un mensaje publicado en redes sociales.
Qalibaf planteó que “el pueblo iraní demanda un castigo completo y con arrepentimiento de los agresores”. “Todas las autoridades iraníes apoyan firmemente a su líder supremo y al pueblo hasta que se logren sus objetivos”, ha añadido.
En la misma línea, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baqaei, reiteró que no ha habido alguna negociación con Washington a pesar de que “en los últimos días se han recibido mensajes de algunos países amigos en los que Estados Unidos pide negociar para poner fin a la guerra”.
“Hemos respondido de forma apropiada (…) y con las advertencias necesarias sobre las graves consecuencias que tendría cualquier ataque contra la infraestructura vital de Irán”, ha explicado. En particular, Teherán ha advertido de que “cualquier acción contra la infraestructura energética de Irán tendrá una respuesta decidida, inmediata y efectiva de las Fuerzas Armadas iraníes”.
Baqaei insistió en que no ha habido ninguna negociación con Estados Unidos en los últimos 24 días –desde el inicio de la campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel sobre Irán– y ha señalado que “la postura de la República Islámica de Irán sobre el estrecho de Ormuz y las condiciones para el final de la guerra impuesta no han cambiado”.
Más tarde, Mohsén Rezaí, asesor militar del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, advirtió de que no parará la guerra “hasta que se pague reparación por todos los daños causados, se levanten todas las sanciones económicas y haya garantías de que Estados Unidos no intervendrá en los asuntos internos iraníes”.





















