CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó como un acto de carácter político y de injerencia en la política mexicana la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina de este viernes, Sheinbaum cuestionó la decisión de las autoridades estadounidenses y señaló que, si existe alguna acusación contra un ciudadano mexicano, deben presentarse pruebas y corresponde a las autoridades mexicanas investigar posibles delitos.
La mandataria sostuvo que el retiro de visas a personas políticamente expuestas no se aplica de la misma manera en todos los países y consideró que, en el caso de López Beltrán, la medida tiene un sentido esencialmente político.
Sheinbaum también rechazó que la decisión estadounidense implique que el Gobierno de México deba iniciar una investigación contra López Beltrán. Señaló que la Fiscalía General de la República no tiene por qué abrir una carpeta de investigación únicamente porque Estados Unidos haya cancelado una visa.
Andrés Manuel López Beltrán, conocido como “Andy”, confirmó previamente la cancelación de su visa y sostuvo que la decisión fue tomada por motivos políticos. En una carta dirigida al presidente Donald Trump, afirmó que no se le presentaron pruebas de alguna conducta delictiva.
La presidenta mexicana afirmó que su gobierno no encubrirá a ninguna persona que cometa un delito, pero insistió en que cualquier acusación debe sustentarse en pruebas y procesarse conforme a las leyes mexicanas.
El retiro de la visa ocurre en medio de una política estadounidense de cancelación de permisos de ingreso a personas políticamente expuestas y señaladas por las autoridades de ese país. El caso de López Beltrán ha generado además un nuevo intercambio político entre el gobierno de Sheinbaum y sectores de la oposición.





















