CIUDAD DE MÉXICO.- Trabajadores inconformes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) rechazaron la nueva propuesta de incremento salarial presentada por el director general, Zoé Robledo, y anunciaron una tercera movilización nacional para el próximo 30 de octubre, ante lo que consideran una oferta insuficiente y las persistentes carencias en hospitales y clínicas.
Durante la segunda marcha realizada esta semana en la Ciudad de México, personal médico, de enfermería y de otras áreas del instituto reiteró su exigencia de un aumento salarial directo cercano al 10%, además de mayor dotación de medicamentos, equipo, infraestructura y personal para atender a los pacientes.
La nueva propuesta contempla un incremento del 4% al salario tabular y otro 4% destinado a apoyos para renta y gastos de vivienda. Sin embargo, trabajadores manifestaron que el ajuste tendrá un impacto limitado en sus ingresos. Algunos señalaron que el aumento representaría alrededor de 150 pesos adicionales por quincena, por lo que calificaron la oferta como una burla.
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezado por Rafael Olivos Hernández, aceptó la propuesta y dio por concluida la revisión salarial de 2026. La decisión profundizó el descontento de los grupos disidentes, luego de que una consulta realizada el 14 de octubre registrara el rechazo de la mayoría de los participantes a una oferta anterior de incremento global del 6.8%.
Las protestas también se dirigen contra la dirigencia sindical, cuya destitución exigen los manifestantes. Entre sus demandas se encuentran regresar al antiguo régimen de pensiones, aumentar el presupuesto nacional destinado a salud hasta al menos el 7% y eliminar disposiciones sindicales que, según los inconformes, podrían utilizarse para sancionar a quienes divulguen asuntos internos.
Durante la movilización, trabajadores denunciaron la falta de insumos básicos, incluidos analgésicos y antibióticos, así como las deficiencias en las instalaciones médicas. Aseguraron que estas carencias afectan tanto sus condiciones laborales como la atención que reciben los derechohabientes.
La sección disidente anunció que la próxima marcha nacional se realizará el viernes 30 de octubre, con la expectativa de reunir a trabajadores de distintas entidades del país. También advirtió que mantendrá las movilizaciones mientras no exista una respuesta satisfactoria a sus demandas salariales, laborales y sindicales.
La protesta de este miércoles concluyó en la zona del monumento conocido como El Caballito, sobre Paseo de la Reforma, donde los participantes reiteraron su rechazo a la propuesta salarial y llamaron a continuar la organización del movimiento.





















