CIUDAD DE MÉXICO, 8 de octubre de 2026.- Derek Maltz, exdirector interino de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), felicitó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, por la captura de Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, y afirmó que enviar a Rubén Rocha Moya a Estados Unidos para enfrentar a la justicia sería “un gran logro”.
A través de una publicación en su cuenta de X, Maltz reconoció el operativo realizado por autoridades mexicanas para detener a “El Tanque”, identificado por el Gobierno de México como operador regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
“Gran trabajo en México. Gracias Omar García Harfuch y a todo el valiente personal que participó en esta importante misión”, escribió el exfuncionario estadounidense.
En el mismo mensaje, Maltz volvió a referirse a Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, al plantear que su envío a Estados Unidos, junto con otros políticos señalados por autoridades estadounidenses, sería “un gran logro”.
El mensaje estuvo acompañado por una imagen dividida en dos partes: en la primera aparece “El Tanque” esposado y escoltado por elementos federales mexicanos; en la segunda se observa una representación generada con inteligencia artificial que simula a Rocha Moya detenido y custodiado por agentes estadounidenses.
La captura de “El Tanque” ocurrió en Zapopan, Jalisco, durante un operativo en el que participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Guardia Nacional y SSPC. Las autoridades mexicanas lo señalan como operador regional del CJNG con presencia en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla.
Maltz ha realizado en meses recientes diversos llamados para que Rocha Moya sea enviado a Estados Unidos. En agosto pidió a García Harfuch coordinar una operación de detención y traslado del gobernador con licencia; posteriormente reiteró sus señalamientos en distintas publicaciones.
Las declaraciones de Maltz corresponden a pronunciamientos personales del exfuncionario y no representan por sí mismas una nueva orden de detención o una decisión oficial de las autoridades estadounidenses. La responsabilidad penal de cualquier persona señalada deberá determinarse mediante los procedimientos judiciales correspondientes.





















