CDMX.- Como parte de la acusación presentada por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, también figura el senador Enrique Inzunza Cázares, junto con otros ocho funcionarios y exfuncionarios estatales, señalados por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, los imputados —descritos como funcionarios de alto nivel, actuales y anteriores— habrían conspirado con líderes del grupo criminal para facilitar el tráfico de grandes cantidades de narcóticos hacia Estados Unidos, a cambio de apoyo político y sobornos.
Entre los señalados también se encuentra Enrique Díaz Vega, quien se desempeñó como titular de la Secretaría de Finanzas en el gobierno de Sinaloa, así como otros nombres incluidos en la investigación federal.
El caso fue asignado a la jueza Katherine Polk Failla, quien dará seguimiento al proceso judicial en territorio estadounidense.
Asimismo, en la acusación se menciona a Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”, a quien se le imputan delitos adicionales relacionados con el secuestro de una fuente de la DEA y de un familiar, hechos que derivaron en la muerte de ambas personas.
En el comunicado oficial, autoridades estadounidenses señalaron que el cártel no solo trafica drogas, sino que también recurre a la corrupción y al soborno para sostener sus operaciones, por lo que consideraron que esta acusación revela un intento de socavar instituciones públicas mediante la colusión con funcionarios.
Finalmente, el gobierno de Estados Unidos advirtió que continuará ejerciendo presión contra el Cártel de Sinaloa y las redes que lo respaldan, con el objetivo de frenar el tráfico de drogas y proteger a la población.





















