NEPAL.- El saldo de víctimas por las devastadoras inundaciones y deslaves registrados en la frontera entre Nepal y Tíbet, China, ascendió a al menos 160 muertos, mientras cientos de personas permanecen desaparecidas y continúan las labores de rescate.
Autoridades nepalíes informaron que 157 personas han muerto a causa de las inundaciones, mientras que China confirmó otras tres víctimas mortales en el condado de Gyirong, en Tíbet, elevando a 160 el saldo conjunto.
La tragedia ocurrió después de una enorme crecida que afectó comunidades, carreteras, puentes e infraestructura en ambos lados de la frontera. Las autoridades atribuyen preliminarmente el fenómeno a un deslizamiento de hielo y roca de origen glaciar, que habría provocado una súbita liberación de agua y una poderosa inundación.
Cientos de personas siguen desaparecidas
La dimensión de la tragedia podría aumentar debido al elevado número de personas cuyo paradero aún se desconoce. Reportes recientes sitúan en más de 700 los desaparecidos en la zona afectada, aunque las cifras continúan actualizándose conforme avanzan las labores de búsqueda.
Entre los desaparecidos se encuentran numerosos extranjeros. La Junta de Turismo de Nepal había identificado inicialmente a 384 viajeros desaparecidos, de los cuales 291 eran extranjeros; posteriormente, los registros ampliados elevaron a 341 el número de ciudadanos extranjeros entre las personas reportadas como desaparecidas.
Entre ellos figuran ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y otros países.
Rescates avanzan entre caminos destruidos
Las operaciones de emergencia enfrentan graves dificultades debido a que las inundaciones destruyeron carreteras y puentes y afectaron las comunicaciones. Nepal desplegó alrededor de mil 700 elementos de rescate, mientras China participa también en las labores de auxilio.
Las autoridades mantienen además la alerta ante la posibilidad de nuevas inundaciones debido a obstrucciones en los cauces de los ríos de la región.
La zona afectada incluye importantes rutas turísticas y de peregrinación, entre ellas áreas cercanas a Langtang y el monte Kailash, por lo que numerosos viajeros quedaron atrapados o incomunicados.




















