Las autoridades de Japón elevaron a tres el número de personas fallecidas y a más de 200 la cifra de heridos tras el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el sur del país, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas.
De acuerdo con los reportes oficiales, entre las víctimas mortales se encuentran dos personas que permanecían desaparecidas tras el sismo. Además, cientos de personas recibieron atención médica por lesiones de diversa consideración y decenas de viviendas e inmuebles públicos registraron daños estructurales.
El movimiento telúrico provocó interrupciones en el suministro eléctrico, afectaciones en carreteras y suspensión temporal de algunos servicios ferroviarios, mientras las autoridades mantienen inspecciones para determinar el alcance de los daños en la infraestructura.
Equipos de emergencia y de las Fuerzas de Autodefensa permanecen desplegados en las áreas más afectadas para brindar apoyo a la población, retirar escombros y localizar a posibles personas atrapadas. Las autoridades también exhortaron a la ciudadanía a mantenerse atenta ante el riesgo de réplicas.
Japón se ubica en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo, por lo que los terremotos son frecuentes y el país cuenta con estrictas normas de construcción y sistemas de alerta temprana para reducir el impacto de estos fenómenos.























