PEKÍN.- El Gobierno de China rechazó la orden de arresto emitida por autoridades judiciales de Florida contra el expresidente cubano Raúl Castro, al considerar que Estados Unidos incurre en un “abuso de medidas judiciales” para ejercer presión sobre Cuba.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, expresó este miércoles el rechazo de Pekín a las acciones contra el exmandatario y reiteró el respaldo de su país a la soberanía nacional de la isla frente a lo que calificó como injerencia extranjera.
“China se ha opuesto sistemáticamente al abuso de medidas judiciales para ejercer presión sobre Cuba”, declaró durante una conferencia de prensa, en la que también instó a Washington a poner fin al bloqueo económico y a otras medidas de coerción contra el país caribeño.
La funcionaria sostuvo que China apoya a Cuba en la defensa de su soberanía y pidió a Estados Unidos detener las acciones que, desde su perspectiva, afectan los derechos del pueblo cubano al desarrollo y a la supervivencia.
La reacción de Pekín ocurre después de que la Fiscalía de Florida anunciara cargos por asesinato contra Raúl Castro, relacionados con el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996.
En aquel incidente, cazas de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos aeronaves civiles, lo que provocó la muerte de cuatro personas. La fiscalía estadounidense sostiene que Castro tuvo responsabilidad en los hechos, ocurridos cuando se desempeñaba como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
La orden de arresto fue emitida en medio de nuevas tensiones entre Washington y La Habana, marcadas por las sanciones estadounidenses y las medidas de presión contra el Gobierno cubano.
China se suma así a las voces internacionales que han cuestionado la decisión de las autoridades de Florida. Rusia también rechazó las acusaciones contra Castro, mientras que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, calificó la medida como una maniobra política.
El caso añade un nuevo elemento de tensión a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, mientras las autoridades estadounidenses mantienen los señalamientos contra el exmandatario y el Gobierno cubano denuncia motivaciones políticas detrás del proceso.





















